Terapia Vibracional : La Musica sanadora del Cuenco de Cuarzo

Música del Cosmos, música del cuerpo.

Se dice que la Terapia vibracional será la medicina de la Nueva Era, pero decir eso, es dar a un tipo de terapia, una cualidad específica que determina un concepto infinito. ¿Es que existe algo que no vibre?, ¿hay algo que sea estático?.

Todo es energía, y toda energía tiene una onda vibratoria, ya sea luz, sonido, ondas electromagnéticas, o cromáticas; congelada o cristalizada, la energía vibra; lo unico que cambia es la forma con la que se manifiesta debido al tipo de onda vibratória.

Partiendo de esta base, es evidente que el cuerpo humano es así mismo energía en movimiento, las diferentes ondas de vibración, producen el en percepciones y sensaciones. Más que en ningún otro campo, el axioma hermético de que “todo es mental”, cobra un especial vigor en la aplicación de esta medicina cuántica.

Todo el Universo vibra. La materia emite sonido, aunque se encuentre muy a menudo fuera de nuestro alcance de audición. Una célula vista en un microscopio, tiene una vibración permanente que emite un sonido imperceptible a nuestros oídos; nuestro cuerpo físico, también vibra con diferentes sonidos generados por los átomos que los configuran, y que están en continua vibración radiando diferentes tipos de ondas.

 

El ser humano presenta una realidad vibracional rica y apasionante que va desde el ritmo de los órganos vitales, hasta las las emociones, pasando por la respiración, y la actividad mental; cada capa o cuerpo sutil esta integrada en el todo de lo que realmente somos. La vibración del sonido aplicado a restablecer el equilibrio del cuerpo humano, cobra un interés especial.

 

En nuestro afán de unificar los conceptos referidos al hombre como un ser integral, compuesto por cuerpo, emoción y mente, recordemos que una de las leyes de la magia celtas asevera que, “dos energías de diferente rango vibrando en proximidad no pueden mantenerse en diferencia de ondas por mucho tiempo siempre la mas poderosa cambiara la vibración de la mas débil hasta quedar igualadas”. Más adelante veremos que este axioma tiene una versión científica, y realmente eso es la base tanto de la medicina quántica como de la relación amorosa entre personas.

El ser humano ante cualquier situación por mínima que sea, fija una actuación en su ordenador particular interno, que tras pasar la información por varios sectores la acumula finalmente en el subconsciente que vendría a ser el traductor de lenguaje a uno compresible por el individuo. La pauta ya sea beneficiosa o errónea queda fijada y a partir de ahí se manifiesta en actos, sentimientos o filosofía de vida. Ese es el origen de la mayoría de las enfermedades. Esas pautas, crean unos cortacircuitos energéticos o formas densas en nuestro cuerpo etérico, donde se acumula la energía vital del cuerpo, y de ahí se va trasmitiendo sin prisas pero sin pausas al resto de las envolturas que componen el aura para llegar finalmente al cuerpo físico en forma de enfermedad.

 

Por el proceso de “arrastre” se pueden cambiar los ritmos corporales. Es decir, la vibraciones rítmicas más fuertes de un objeto pueden “arrastrar” a las más débiles. Además el sonido puede cambiar el ritmo de las ondas cerebrales, el latido del corazón y la respiración. Gracias a estas propiedades se puede hacer un empleo terapéutico de las ondas sonoras. El efecto contrario es la disonancia. Esto se puede observar, al analizar los diferentes sonidos del universo, sobretodo los que nos afectan mas, aquellos cuya disonancia nos produce un efecto negativo. Sin embargo, este malestar tiene una función de diagnóstico, ya que ayuda a detectar el tipo de bloqueo existente y el estado emocional que lo acompaña. Es decir, la disonancia empuja el problema hacia la superficie y, de ese modo, se abre el proceso curativo al aplicar el sonido armónico.

Desde que el físico alemán Hans Jenny, publicó sus descubrimientos basados en la investigación de los efectos de ondas de sonido sobre diferentes materias, y comprobando la variación de la organización de sus partículas que formaban diferentes figuras geométricas, la ciencia del sonido ha probado fehacientemente, que cualquier sonid o cercano al organismo humano, originará un cambio físico en el interior del organismo y sus campos electromagnéticos.

Es ahí donde interviene la medicina vibracional en cualquiera de sus formas y entre ellas esta vez nos referiremos al sonido, sin olvidar que además de esta, hay otras terapias integradas en el sector vibracional.

 

Desde el siglo pasado sobre los años 30 se viene realizando todo tipo de experimentos del sonido sobre objetos y entre ellos el cuerpo humano. De hecho, hace ya tiempo que la ciencia ha comprobado los efectos que sobre diferentes ondas cerebrales produce una determinada musica, consiguiendo sensaciones de tranquilidad, capacidad de concentración o creando la necesidad de la acción.Una de las pruebas muy popular y que ya esta produciendo sus efectos en el campo de las realidades es la de las madres gestantes que durante el embarazo habituaron a sus bebes en estado fetal a escuchar a través de ellas música barroca; este experimento, ha producido en la actualidad alumnos con mayor capacidad de concentración y de aprendizaje escolar que aquellos que no recibieron ese tratamiento en la gestación. Los efectos beneficiosos de la música barroca se han demostrado además en clínicas siquiátricas y en los de la tercer edad en donde ejercicios gimnásticos con Vivaldi, Mozart, Bach o cualquiera de sus compañeros de época y estilo al parecer ayudan a recuperar el sentido del ritmo y movimiento armónico del cuerpo en enfermos seniles, o depresivos.

 

LA TERAPIA DEL SONIDO

Canto de armónicos

Otro de los recursos de sanación, en el campo del sonido es la antigua técnica del canto de armónicos. Esta técnica funciona mediante el canto. El individuo entona 3 0 4 sonidos simultáneos, del tono fundamental básico de la música que se aplica en el momento; el cuerpo como altavoz amplifica los sonidos armónicos creando una onda poderosa que actúa sobre diferentes niveles, o cuerpos sutiles.

 

Los tonos básicos o bajos de la voz actúan sobre el cuerpo físico, mientras que los armónicos, trabajan sobre los cuerpos sutiles. Estos sobretonos, son capaces de disolver las cristalizaciones de energía potencialmente dañinas del aura evitando así que alcancen el cuerpo físico, e incluso puede desbloquear nudos emocionales colaborando a la sanación del órgano afectado.

 

Un conocimiento funcional del sonido conllevará a la escucha, la afinación y la resonancia, provocando cambios poderosos en cada nivel de nuestro ser. Hemos comprobado alguna vez que al escuchar una voz cantando, nos hemos emocionado y esos sonidos nos han llevado a revivir situaciones conflictivas ocultas en nuestro subconsciente. De alguna manera algo oculto en nuestra psiquis ha aflorado para ser sanado, pero esta situación aun seria mas profunda, si aprendiéramos a hacerlo nosotros mismos, ya que en ese caso, el cuerpo al resonar con los tonos emitidos vibra como si fuera un amplificador de sonido. Con un poco de practica sentiremos cuales son los tonos que mejor nos equilibran. Puede parecer difícil o complicado sobre todo muchas veces por nuestro sentido del ridículo pero es una terapia muy efectiva.

 

La técnica

El canto de armónicos surgió simultáneamente en Mongolia en la tribu de los Tuva y en los monasterios del Tibet. Consiste en emitir un tono continuo denominado bordón, y sobre el se genera un tono armónico modulable de forma que se crea una melodía que resuena en todo el organismo, produciéndo un efecto de armonización y sanación a diferentes niveles: físico, mental y espiritual.

 

Pero no solamente el canto armónico, sino el mismo mantra (palabra sagrada en sanscrito) actúa sobre cuerpos sutiles y su importancia estriba en la vibración del sonido, que por otro lado no contiene más de 3 o 4 notas fundamentales. Es la vibración del sonido sanscrito lo que armoniza los cuerpos. Al concentrarse en la repetición del sonido, todos los demás pensamientos se desvanecen poco a poco hasta que la mente queda clara y tranquila y así podemos conectarnos con nuestra esencia mas profunda – lo que realmente somos.

 

 

INSTRUMENTOS DE SANACION

Dentro de la terapia de sonido hay algunos instrumentos que cobran un valor incalculable por su alta vibración. Nosotros aquí queremos hacer hincapié en los mas importantes, entrando en detalles mas concretos de aquellos que conocemos o con los que hemos trabajado, a fin de facilitar la mayor información posible para aquellas personas interesadas en experimentar esta terapia que esta teniendo un gran alcance de difusión en estos momentos. Si bien es cierto que estos instrumentales tambien tienen unos efectos a nivel espiritual o místico, nuestro primordial interés versará en profundizar lo mejor posible en la terapia en si y sus efectos sobre e individuo.

 

 

Cuencos de cuarzo: La medicina atlante.

La leyenda asegura que los sabios de la remota civilización atlante conocían los secretos de la luz y el sonido en su vertiente curativa. Edgard Cayce, el famoso médium norteamericano, relata en sus libros las propiedades curativas del cuarzo y otras gemas que utilizaban los atlantes. Concretamente hace referencia, a unos cuencos de cuarzo de gran diámetro (entre 16 y 20 cms.) que serían empleados por los sacerdotes para convocar a los fieles al templo. El sonido que emitían era tan puro que podía ser oído a más de 500 metros de distancia.

Buena parte de lo que se ha escrito de Atlantida y Lemuria procede de estas revelaciones. Es muy de agradecer que mediums como Edgar Cayce hayan aportado a la humanidad retazos de sabiduría de un valor incalculable como es la terapia de los cuencos de cuarzo, que aporta al siglo XXI la oportunidad de beneficiarnos de ella.

Por su parte la terapeuta canadiense Renee Brodie, utilizando la misma técnica de “canalización”, se dedica desde hace unos diez años a recuperar este legado espiritual, recopilado hoy en el libro Sound Healing with Quartz Crystal Bowls y en el que dedica un capítulo a los cuencos mencionados por Edgar Cayce.

La autora asegura que el empleo masivo de estos cuencos en el panorama de caos mundial armonizaría todo el aura del planeta sanando los chakras telúricos y, como consecuencia, a toda la humanidad.

Brodie asevera que la información de Cayce era correcta y que los cuencos empleados con fines terapéuticos por los atlantes eran de distintas dimensiones, afín degenerar notas musicales diferentes. Así, para recrear el sonido en Mi tenían un cuenco de cuarto de 20 cms. de diámetro y otro de 15 cms. para obtener la nota Fa, siendo los sacerdotes los encargados de hacerlos sonar en el templo al lado del paciente. El cuenco de mayor tamaño lo empleaban para los problemas de origen emocional y el menor para enfermedades de la garganta, el corazón y la vista. Era suficiente pasar el cuenca 3 veces sobre la persona para que el sistema de ckakras del enfermo quedara restablecido . Con el paso del tiempo, añadieron un cuenco afinado en sol que utilizaban para llamar a la gente al templo y cuyo efecto sanador era colectivo. Nos cuenta en su libro, que en todos estos años de investigación canalizada, ha adquirido conocimientos sobre los sistemas terapéuticos atlantes, siendo conocedores de los misterios del color y el sonido; actuaban directamente sobre los conductos energéticos del cuerpo sutil, realizando delicadas intervenciones quirúrgicas en el cuerpo etérico. En muchos casos, sanador y paciente se sumergían en estado meditativo para visualizar mejor el órgano enfermo y, mediante el sonido de los cuencos de cuarzo y el efecto terapéutico del color, se producía la curación instantánea. Era un proceso indoloro. Sin embargo los científicos atlantes, a pesar de todos estos conocimientos o quizá a causa de ellos, no pudieron resistirse a las aplicaciones bélicas y destructoras de sus fuentes de energía y eso fue su destrucción.

 

 

Ciencia, Biología y Cuarzo.

La “preconizadora” -por decirlo de algún modo- de la fabricación de los cuencos de cuarzo, ha sido en este caso la industria electrónica, quien a partir de los años 60 se vio en la necesidad de crearlos a fin de proteger al chip electrónico mientras se formaba a elevadas temperaturas. Su fabricación se lleva a cabo haciendo girar partículas cristalinas de silicio en un molde con forma de cuenco. El silicio empleado es cuarzo puro y proviene de varios yacimientos de los Estados Unidos. Cuando las partículas adoptan una posición estable gracias a la fuerza centrífuga, se funden juntas mediante un soplete de arco eléctrico calentado hasta unos 4.000 -C. Estas temperaturas permiten que las partículas aisladas de silicio, se reúnan para formar una estructura amorfa de una resonancia purísima capaz de transmitir ondas de sonido audible a grandes distancias. Se fabrican tanto cuencos transparentes como opacos, con la misma eficacia, aunque evidentemente esos últimos estan elaborados con el mineral en su estado puro mientras que el transparente debe ser tratado químicamente.

 

La moderna Biología comienza reconocer que muchas sustancias y tejidos del cuerpo humano, tienen las mismas propiedades que los cristales líquidos. El medico e investigador americano Ryerson asegura que, existen en el cuerpo físico y en los cuerpos sutiles varias estructuras cristalinas similares a cuarzo que amplifican el resultado positivo de las terapias víbracionales. Las sales celulares, los tejidos grasos, la linfa, los glóbulos rojos y blancos y la glándula pineal, son estructuras cristalinas que forman un sistema completo en el organismo, de manera que podriamos decir del ser humano que es un “cristal vivo”. Nuestro ADN se estructura en una doble espiral similar a la del cristal de cuarzo. Hay cuatro moléculas de sílice en cada una de nuestras muelas, y también está presente en la estructura cristalocoloidal liquida del cerebro. La sílice, que es cuarzo (óxido de silicio), abunda en los huesos, la sangre, el cabello, la piel, las uñas, los dientes.

 

La glándula pineal cuyas calcificaciones lo convierten en un auténtico cristal, es una de las más beneficiadas terapéuticamente hablando ya que aprovecha el canal que une entre el bulbo raquídeo y el cóccix favoreciendo prácticas tales como la meditación. De hecho, se ha demostrado que esta glándula tiene un papel relevante como “reloj biológico” para distinguir el día y la noche, propiedad que le acercaría aún más al cristal de cuarzo que se emplea mucho en la industria relojera sin olvidar que el corazón de nuestro querido ordenador (microprocesador) es un chip de puro cuarzo.

 

De la Glándula Pineal convine destacar que, que ha sido durante muchos siglos una de las grandes ignoradas de la ciencia, y considerada como semiatrofiada hasta pasada la segunda mitad del S.XX. Gracias a las investigaciones de la psiconeurología, este reloj biológico esta adquiriendo cada vez mas su relevante espacio en el cuerpo humano…

¡Y bromas de destino¡: nos quejamos de los efectos nocivos de nuestro mundo computarizado y sin embargo, gracias a su “esencia”, el microchip, la terapia de esos cuencos hipermilenarios fue re-descubierta…una vez mas beneficioso y perjudicial no son sino las dos caras de una moneda. Todo esa en función del uso que se le de.

Pero no solo la estructura del cuenco de cuarzo es beneficiosa, sino que tambien existe el elixir formado por el contenido del mismo. Ya sea agua o cualquier otro liquido depositado en el interior del cuenco adquiere las cualidades del mismo cuarzo con lo cual refuerza y potenciara este tratamiento.

Si llenamos un cuenco de cuarzo con agua y lo hacemos sonar, comprobaremos que se forman unas estaturas geométricas en su superficie. Es anta la resonancia del cuarzo que, al aumentar la intensidad el agua salta como si estuviera en punto de efervescencia. Esto sugiere el efecto sutil que pueden producir estos instrumentos en el cuerpo, formado en más de un 70% por agua.

 

La acción curativa de los cuencos se debe a la resonancia entre su estructura de cristal y la propia red cristalina del organismo humano, aunque los cuencos, generan un patrón de onda sinusoidal que resuena con las partículas con las que entra en contacto, ya sea de cuerpo humano o cualquier otra materia.

 

El efecto curativo del sonido generado por los cuencos de cuarzo sobre el cuerpo, se produce al entrar en resonancia ambos sistemas cristalinos. El sonido producido influye profundamente a los hemisferios cerebrales. De hecho se pueden combinar determinados sonidos, llamados bineurales, para lograr su armonización que repercute en la columna y se expande a las células, líquidos y órganos.

 

Los cuencos de cristal de cuarzo, al igual que los cuencos cantores de metal, ofrecen distintas posibilidades de trabajo de acuerdo a los distintos tamaños y notas en que están afinados. Es posible profundizar en la forma de tocar los cuencos y en como tocarlos para propósitos específicos.

Dice el músico Stephen Halpern “ su música puede cambiar el estado de conciencia del oyente”.

Se activa mediante un mazo de goma según los casos; por ejemplo para el cuenco de 15 cms. se emplea un cilindro de cobre hueco forrado de ante. En ese hueco se pueden introducir afirmaciones positivas, gemas o pequeños recipientes con elixires. Tras hacer sonar el cuenco, se deja este mazo delante de él para que pueda transmitir la energía sutil al contenido.

La resonancia se produce cuando las vibraciones de un objeto alcanzan a otro haciéndole vibrara su vez. Si los dos objetos tienen frecuencias similares, al hacer vibrar uno el otro lo hará también. Este efecto es fácil de comprobar con dos diapasones afinados en el mismo tono: al hacer sonar suavemente uno de ellos, el otro sonará también por resonancia simpática; este es, de hecho, el principio esencial de la musicoterápia, que se fundamenta en el grado básico de vibración de un objeto.

 

Fuente: http://www.esquinamagica.com/articulos.php?idar=224&id1=4

 

 

 

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